A todas estas, mientras la atención del público y los medios estaba en el colegio de Valeria, el H1N1 hacía lo que le daba la gana en el colegio de Marianne sin ninguna publicidad, sin padres ansiosos, sin el ministerio de por medio. "Si su hijo presenta tos, fiebre, dolor de cabeza y cansancio: déjelo 7 días en la casa" fue todo lo que nos dijeron y una legión de adolescentes cayó en cama sin escándalo alguno. Me imagino que en las secundarias, donde abundan el amor, los besos, amapuches y meriendas compartidas, el H1N1 se propagó contentísimo.
En fin, lo que quiero decir es que la cosa no era para tanto. El bando de los Racionales tenía razón: es una gripe como otra cualquiera que se cura con líquidos y reposo. Al menos así se comportó en Canadá. Fue una gripe fuerte, Marianne perdió peso, tardó en recuperarse, pero nada de otro planeta. Lo quería escribir aquí para todos mis amigos que están pasando ahora por la fase de Modus Semi Histericus. He aquí una foto de Marianne Post Gripe:
la cara seria no es culpa del virus sino de la fotógrafa que le dijo "ponte seria".
Durante su "hospitalización" en mi cuarto (por qué los hijos cuando se enferman se pasan a la cama de los papás?) le hicimos un pequeño makeover al suyo como regalo de fin de curso. Se lo merece porque le dieron un diploma al mérito académico por ser una de las mejores estudiantes y otro por haber llegado a la final de la competencia provincial de matemáticas. El color de la pared y el mosquitero no los quiso cambiar. Lo nuevo es el photowall, colcha, cojines, lamparas, alfombritas y accesorios. Así quedó:
A Valeria nunca le dio la gripe. Por ahí anda más feliz que una papa frita. En las noticias dijeron hace una semana: Si usted tiene gripe en este momento, lo más probable es que sea H1N1. La histeria terminó. Ya raramente se habla de gripe porcina por estos lados. Ahora pongo mi cara cool y finjo que siempre estuve en el bando de los Racionales.
Ustedes le tienen miedo a la gripe porcina? No? Ok, yo tampoco.