Mostrando las entradas con la etiqueta Post de los que hay que estar un año haciendo scroll down con el dedo.. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Post de los que hay que estar un año haciendo scroll down con el dedo.. Mostrar todas las entradas

lunes, agosto 30, 2010

Dejando entrar el sol {un post de kilómetros}

700
Mientras escribo esto, mi Minuit lleva unas 7 horas casi inmóvil porque le pusimos su primer collar y cree que alguien lo esta sujetando del cuello. En cuanto se acostumbre a la sensación volverá a su modo normal de destrucción. Harry, el de la foto, estaba atravesándose en la toma que le hice a estos libros la semana pasada. Verán, Harry no soporta que yo fotografíe otra cosa que no sea él, así que en cada photoshoot hay fotos de Harry y ya tiene un book que ni las top models. Esta mañana cuando fui a mi cuarto a buscar mi cámara lo encontré así:
cat tail



Lo ven? A mi definitivamente mis gatos me hacen la vida divertida. Podría estar aquí horas contándoles cosas pero entonces me llamarían La Loca De Los Gatos a mis espaldas, lo sé, se los veo en la cara, sólo por eso me contengo, eh? Mejor les cuento los paseos de verano. 

Uno que me encantó fue un picnic que hicimos en el muelle municipal de Coteau-du-Lac. No estoy recomendando que empaquen los sandwiches de atún y salgan disparados para allá porque es un humilde muelle en una simple comunidad costera sin nada especial. Pero en la isla de Montreal el agua nunca está al ras del suelo, siempre queda metros más abajo y en Coteau-du-Lac es como estar en el mar.  Las olas del lago golpeaban el muelle salpicándonos, el agua estaba agitada, había mucho viento y embarcaciones.  Tres niñas llegaron juntas en bicicleta, se quitaron la ropa, y se lanzaron al agua profunda con tanta alegría y tranquilidad que por varios días no pude dejar de pensar el ellas. En lo seguras que se sentían aún estando solas allí, sin adultos y sin nadie que "cuidase" sus bicis y su ropa. Eso en mi otra vida era algo impensable.

Un fin de semana fuimos a los Eastern Townships. Esa región poseé un nosequé que me tiene adicta. De lo que conozco, mi sitio favorito es una gema escondida que se llama Georgeville. Es un lugarcito tan adorable que la cosa más emocionante fue ver nadar a un golden retriever. El perro nadó en la piscina natural que hacen en el lago durante una hora completa, en perfecta línea recta, ida y vuelta. Además estaba solo, no había un alma ese día allí (y era sábado de verano). Creo que estaba entrenando para ser Super Perro y sólo paró cuando apareció una dama en la orilla y gritó Lancelot come here!.  Hagan click para ver algunas fotos de Georgeville en mi otro blog. Espero regresar a esos pueblos este otoño pero advierto que corro el peligro de quedarme a vivir allá, conseguirme mi propio Lancelot y escribir un blog muy aburrido porque voy a ser muy feliz.  


Además de ir al Omega Park, fuimos al Canadian Museum Of Nature, en Ottawa. Este sitio estuvo siete años en remodelación, acaba de abrir al público y allí vimos la única exposición interactiva que me ha hecho llorar. Se llama Aqua y es temporal así que quizás viaje a otros museos de ciencias y puedan verla. Sólo les digo que al entrar te dan una "gota de agua" turquesa del tamaño de una lata de coca cola, y la gotita palpita con el tictac de un reloj cada vez que un niño muere en el mundo por falta de agua potable (cada 8 segundos). Cuando no quedan niños en el video, la gotita se apaga. Luego te piden que ayudes poniendo tu gota en un manantial seco y cuando todos los visitantes lo hacen, del manantial empieza a brotar agua fresca. Genial. Mil puntos para el creativo de ese proyecto. En mi defensa diré que no fui la única que lloró y tampoco es que di berridos, ok?. En el Museo de Arqueología de Montreal vimos una exposición sobre la Isla de Pascua que fue regular, pero Marianne aprendió a poner la cara igual a la de las estatuas de piedra así que valio la pena. Les iba a contar del parque de agua Calypso y del planetario pero viendo que tamaño del post voy a tener misericordia y lo dejo así. 


Ahora pónganse protector solar, lentes oscuros, sírvanse una limonada helada y vean lo que es capaz de hacer la gente de La Vuelta al Mundo cuando tú les dices que fotografíen el Sol:


700-5700-4700-1700-2700-3Esta es la vez que más he sufrido para escoger las fotos del mosaico. Me quedaron muchas, pero muchas bellezas sin poner porque .... bueno porque es imposible. 


Este ha sido mi mes favorito desde que fundé el grupo. Me gustó muchísimo ver a tanta gente que dirigió su cámara por primera vez hacia el Sol buscando rayos, reflejos, juegos de sombras, contraluces, atardeceres... Otros tenían ya experiencia, pero en Agosto se sintió el nivel del grupo más parejo que nunca. Gracias por darme la alegría de ser testigo de eso (estoy blanda total). 


Aquí voy a poner la lista de los 59 blogs participantes, por si quieren ir a dar un vistazo


yol mendezgossip cupcake . my little things .  superkitina marcela lucero . de amor y de casualidadmomentos para recordar . euge de la peña . juguro . todo sobre ser madre . el beso . carmen moreno photography. un mar de sueños la ventana de lau . viviendo . chaulafanita . el rincon de raquel . polin en camino . las mil y una . mira . camila baila mambo . el que quiera entender que entienda . el tiempo de la marmota . amiloquemegustaescocinar . light thru my lens . marsupina, mamá cangura . el deseo de emigrar . disfrutando con mis hobbies . el baul de patricia . os tartarouchos . tras la luz . esas pequeñas cosas .  enaire . one upon a time . cuando falta la razón. by margarita . shalakadula photographylas cosas de rosaaltra vegada . diario de crecer . emeeme . qué bueno estar aquí . recuerdos a cuadros . la mar salá . de tiendas . algo de franchi . yashvévida en construcción . solea panoplia . viviendo en venus . elizabethtown . marionesdetumi . vuelo directo . la isla de lusi . el anecdotario de fitzianita . picture {im} perfectcocina a tiempo parcial .
Mañana estará el nuevo tema para Septiembre en el foro de LVM y en Facebook. Hablando de Facebook, mil gracias a todos los que se han unido a mi página. Ya la configuré bien para ver sus mensajes porque antes las neuronas no me alcanzaron para tanto.
Besos criaturas.

lunes, agosto 16, 2010

My name is Pollyanna

Ya he llorado en al menos un par de posts que este verano ha sido un río de desventuras para mi. El por qué es lo de menos pues no es una historia emocionante. Ni siquiera sirve para un chisme jugoso. Es una historia aburrida que incluye burocracia, plazos de espera y la incapacidad de salir de Montreal por más de un par de días. Pero si me pongo Pollyannay le busco con microscopio electrónico el lado bueno a estas "vacaciones" diría sin duda que son los pequeños momentos.


dress


Lista de pequeños momentos

1.  Todas las noches Lau se acuesta temprano porque tiene al día siguiente tiene que trabajar (hablando de malos veranos...), mientras Valeria, Marianne y yo nos quedamos leyendo arropadas hasta las mil. Por supuesto, a las mil nos da hambre (cenamos como 3 veces por día), los estómagos empiezan a hacer ruiditos y yo pregunto llena de esperanzas:

    - Quieres ir a la cocina a buscar pan con nutella? 
    - No mamá, ya sabes que me da miedo la cocina cuando la casa está  oscura. 
    - Cubitos de queso, anda, please, no seas mala.
    - No. Puede haber una cara en la ventana.
    - Galletas con  leche, porfa, porfavorcito...
    - No.

Y al rato vamos juntas muertas del hambre y de risa, preparamos las cosas sin mirar a la ventana y regresamos corriendo para que la que se queda atrás se pasme del terror.  Eso se repite casi cada noche.

2. En esos maratones de lectura nocturna me divierte ver que mientras Marianne y yo leemos novelas de misterio, romance y aventura, los libros de cabecera de Valeria han sido Ocean, Encyclopedia of North American Mammals y Glimpses of Paradise: The marvel of massed animals.


HFF ♥Futura experta en comportamiento animal.


3. Me hace sonreir cuando estoy a la orilla de la piscina leyendo y, en medio de todo los glu-glus en inglés, se escucha desde el agua una vocecita caraqueña haciendo cualquier pregunta insólita.

    - Mamá, te acuerdas del libro de cocina que te regalé en Navidad? 
      Por qué  no has vuelto a hacer ninguna receta?

Por cierto, cada día aprecio más a la piscina pública: bella, impecable, amable, animada y salvadora absoluta de nuestras vacaciones con sus perros calientes a 1 dólar (di-vi-nos)y sus sombrillas rosadas y azules. Piscina Pública, I love you. Si supiera escribir canciones te haría un CD entero.

4. Marianne sigue tejiendo pulseras y más pulseras. Estoy fascinada por su dedicación y concentración. Se lleva los hilos y las teje en la carretera, durante los road trips. Ha hecho un montón y cada vez le salen mejor. Acaba de terminar una con pinguinos! Las quiere vender pero es tan complaciente que acepta toda clase de encargos sin pedir nunca un centavo.


pulseras2


5. Harry decidió pasar el verano en el jardín, el vivero de al lado y el parque de adelante. Sólo entra a hacernos visitas de cortesía, beber sorbitos de agua fresca y comprobar que seguimos siendo sus humanos obedientes. Cada vez que toca la ventana para entrar (toca como la gente), yo le abro derretida, le pregunto sobre su día y le quito las hojitas que trae en el pelo mientras él ronronea de amor. Es mejor que varios novios que tuve. 

6. Mis hijas tienen talento para la fotografía. Lo descubrí cuando hicieron el Atelier Teens.  Usaron su cámara réflex, las tomaron a kilómetros de mi y las editaron solas en Picasa. Verlas con ellas en la computadora fueron momentos en los que se me aceleró el corazón. Otro día les enseño más para que entiendan mi orgullo, pero hoy les muestro sólo a Ovelleta:

valeria lista

Esta ovejita la hizo María para Valeria con sus propias manos cuando supo en mi Atelier que mi hija es fan de las ovejas. Se la hizo con un cariño y una ilusión sólo comparables con la emoción con que Valeria la recibió. La Ovelleta duerme con ella y, como pueden ver, está teniendo un verano mucho más aventurero que el mío. (gracias María, tienes unas manos mágicas, me sorprendió tu amabilidad y tu regalo, mil corazoncitos para ti ).

El próximo lunes los aburro con más historias, si es que de aquí a allá dejé de lamentarme, que no creo. Por favor que alguien me diga que no soy la única que leyó Pollyanna durante la niñez (ver libro aquí). A mi me hizo leerlo mi mamá, a ver si me volvía más positiva porque parece que me quejaba mucho. Como ven, la gente no cambia.