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El 4 de Junio cumpliré 2 años viviendo en Montreal. Como venezolana tropical y ruidosa...
Me estoy acostumbrando a:
- que mi vida se transforme con cada estación.
- ver weather.com todos los días para planificar actividades y ropa.
- comprar, preparar y comer los alimentos de la temporada.
- que mis niñas vayan solas a casa de las amigas en bicicleta.
- que me hablen en dos idiomas indistintamente (y ninguno es el mío).
- vivir en una casa sin rejas ni muros.
- que el correo no se pierda y mis revistas lleguen en perfecto estado.
- no ser esclava de las noticias ni víctima de los rumores.
- no tener sistemas antir-robo en el carro ni cerrar mi casa con llave .
- las gaviotas sobrevolando mi vida.
- que en Diciembre anochezca a las 4:20 y en Junio a las 9:20.
- no haber llamado a la policía en dos años.
- que no es necesario filtrar ni hervir el agua de beber.
- que si el cartel dice que el autobús llega a las 4:17 el autobús llegue a las 4:17.
- quitarme los zapatos al entrar a casa de mis amigos.
- disfrutar los parques públicos de la ciudad.
- que en el calendario de mis hijas tenga palabras como pescar y esquiar.
- al uso familiar de la biblioteca pública.
- que Montreal no es para vacaciones sino para siempre.

Hace dos años, en esta plaza mis hijas vieron su primer trasero canadiense masculino,
cuando a un señor su gran perro le bajó el pantalón y lo obligó a dar muchas-muchas vueltas.
No me acostumbro aún a:cuando a un señor su gran perro le bajó el pantalón y lo obligó a dar muchas-muchas vueltas.
- bajar la voz cuando estoy en sitios públicos (todavía me miran).
- ese saborsucho de la carne (¿qué vacas son estas?)
- las 928373736456347384 restricciones para estacionar
- que el periódico gordito venga los sábados en vez de los domingos.
- que cierren los comercios a las 5 pm los fines de semana (¿están locos?)
- los precios de la gasolina, la ayuda doméstica, las reparaciones y la peluquería.
- que algunas amigas íntimas nunca respondieran mis cartas.
- cumplir tantas reglas, horarios, plazos, requisitos, etc.
- que no exista medicina privada.
- los colegios sin uniforme (Qué bueno que me queda sólo 1 mes de esta tortura infernal).
- el insólito monopolio de las bebidas alcohólicas por parte del gobierno (¡$40 una tequilita!).
- los impuestos de la provincia de Québec
- los estrictísimos controles fronterizos a las compras en Estados Unidos.
- ese acentito del francés de por aquí grrrrrr …je ne l'aime PO!
- que los empleados no me digan mi amor, tesoro, mi vida... (ok, lo admito: lo extraño).
Gracias, Guachafitera, por escribir un post tan lindo. Tenía ganas de copiarme desde que lo leí.

