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miércoles, abril 09, 2008

Historias del 470

De los pasajeros habituales, a mi La Loca me da terror. Por eso trato de tomar el autobús más temprano. Le calculo cincuenta años y cero maridos que la aguanten. Lleva la cuenta exacta de quién llegó primero a la parada. Como no somos muchos y el autobús llega vacío, nadie le da importancia al tema de hacer fila. Nadie excepto La Loca, que no sólo lanza miradas asesinas a quien ose dar un pasito en falso, sino que grita y blasfema si a algún despistado se le ocurre entrar al autobús en el orden incorrecto.

En cambio La Bigotuda no se mete con nadie, ofrece siempre su puesto a los mayores, no dice ni pío y va tranquilita con su iPod y su tremendo bigote de charro mexicano... al cual no puedo quitarle los ojos de encima.

Debería aprender de El Bañadito. Un ejecutivo rubio impecable y cool que no sólo se afeita: se enjabona, se lava el pelo y se viste con cosas que huelen a gloria. Que se siente a tu lado es como ganarte la lotería.

No
hay viaje aburrido con La SuperAnciana. Tiene como 100 años, mil arrugas y está toda encogida. Salta al autobús cada mañana de dos zancadas y entra acelerada mirando para todos lados, elige dónde se quiere sentar y le da al ocupante una enérgica palmada en el hombro para que se levante y le ceda el sitio. Luego, cada kilómetro y medio más o menos - como para ver si nos espabilamos - grita WOW!!! y el café con leche se me quiere salir de la barriga.
Cada vez que llego a la parada de autobús, El Derretido ya está susurrando por teléfono. No entiendo ni una palabra de lo que dice (y eso que trato!), me parece que susurra en una lengua africana. Pero por el tono meloso, los ojitos y las risitas, tiene que estar hablando con su novio/a. Me parece que El Derretido sale de su casa desesperado por hablar con su novio/a porque el romance continúa durante TODO el trayecto. Hasta que, al llegar el momento de cambiarse al metro, se despide tristón.

Schumacher es una corredora de Fórmula 1 frustrada, que consuma sus fantasías siendo chofer de autobús. Cuando el 470 se detiene, abre sus puertas y la veo al volante, un corrientazo de adrenalina me sacude y balbuceo mi tembloroso bonjour. Schumacher una de las veces que se cambió de canal al más puro estilo venezolano, chocó contra una camioneta y casi la lanza fuera del puente, pero los canadienses son tan controlados que sólo se oyeron cuatro o cinco "Oh!" y nadie se movió de su puesto.

(Había puesto aquí una foto de La Loca que valientemente le tomé, pero después me pareció como mucho).

lunes, febrero 11, 2008

La mezcla

No sé si es a mi sola (no creo), pero me pasa que aún me asombro de lo diferente que vivo aquí. Después de 31 meses todavía tengo frecuentes episodios de "Qué suerte que nos vinimos!" y en ese mismo instante me da en el estómago la punzada de La Mezcla.

La Mezcla es una sensación indefinida, agridulce, buenamala. Es como sentir que necesito pedirle perdón a Venezuela por estar enamorada aquí mi centro comunitario impecable que tiene la Piscina Perfecta, La Biblioteca Maravillosa y la Pista de Hielo Soñada. Todo gratis o casi. Es sentir alegría con tristeza cuando Lau encontró sus esquíes de cross country en un parque exactamente donde los había olvidado 24 horas antes. Es como besarte apasionadamente con tu novio frente a tu pobre amiga despechada.

Sé que este post no tiene sentido para los que viven en países sin tanto caos y tantos sustos pero ... hoy estuve pensando mucho en esto y he tenido La Mezcla bailándome en el estómago, así quería contarlo aquí. ¿Se quita algún día?

Marianne en la entrada de nuestra casa
También les quiero enseñar qué bella estuvo la luz ayer por la tarde, al volver de la Biblioteca Maravillosa con libros para Valeria que esta enfermita. Tiene un dolor de garganta horripilante.
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sábado, noviembre 10, 2007

Divali por la mañana

Estas cositas son dulces para celebrar Divali o Diwali, la fiesta hindú de la luz dedicada a la diosa Laksmi. Cada otoño antes de la Luna nueva, cuando el cielo está más oscuro, los hindúes celebran esta fiesta de dos días encendiendo lamparitas que se llaman Diye y fuegos artificiales. En Montreal hay una comunidad de la India importante. Ayer fuimos a almorzar a un restaurant hindú muy sencillo y pudimos ver a las personas que venían con prisa a comprar dulces para llevar a sus fiestas de Divali o regalar a los amigos.

No sé por qué pero me recordó la Navidad venezolana, cuando vamos a las panaderías en la mañana de la Nochebuena a comprar Pan de Jamón recién hecho para comerlo en la cena con las personas queridas. Y de pronto me morí de ganas de estar en ese momento y en ese lugar. La nostalgia ataca sin aviso. Hoy es un día así.
Nosotros también nos llevamos una cajita plateada llena de estos dulces.


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domingo, octubre 28, 2007

Luz

La Magie des Lanternes, Jardín de China.

Hoy algo cortito porque es domingo y tengo pocas ganas de trabajar. Además, a la medianoche hubo una caída de luz y me quedé sin internet hasta hace 5 minutos. Eso es lo que yo llamo una noche de terror.

Dos fotos del evento que más me gusta en el año. Es lindísimo, lo conté antes . Le pone el acento mágico al Octubre de Montreal. Cada vez que lo veo me derrito de la emoción, se me pone el corazón blandito y pienso que tengo mucha suerte de vivir aquí (me levanté medio sentimental hoy).


Nota: Los que lleguen hoy al blog y no sepan de qué va la votación del poll de mi sidebar, lo pueden leer al final de mi post El Desfile. A lo que no voten "Lindo" una bruja les va a halar las patas cuando estén dormidos en Halloweeen.


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domingo, agosto 19, 2007

Conociéndonos

Cosas que me gustan de no vivir en downtown Montreal:

1. Poder tener un jardín muy grande con 11 árboles.

2. Regresar al centro y maravillarme otra vez por lo europea, complaciente, descomplicada, seductora, entretenida, simpática, manejable y fácil que es esta ciudad.

Y sobre todo lo bella.

Montreal se deja fotografíar por mi con paciencia.
Nos estamos conociendo y aprendiendo a querer.
Por ahora yo la quiero más de lo que ella me quiere a mi,
pero vamos por buen camino.



Valeria actualizó su blog.
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viernes, agosto 17, 2007

Querida Carla:

Extraño la playa. Es decir, La Playa, no lo que tengo por aquí. Esta sólo me sirve para engatusar a las niñas y ya creo que ni eso. La última vez fueron con su amiguita mexicana y se rieron a patadas del balneario local para después suspirar por Cancún y Morrocoy. Y es que ocurre, Carla, que mar es mar y no hay río que le llegue por los pies. Una playa de agua dulce es como una piscina con arena y ranas.

No hay muchachas haciendo trencitas con cuentas de colores. No hay moda playera. No hay música (bueno eso es un alivio). No hay un vendedor ambulante ni de chiste (creo que nunca han visto uno) mucho menos vendedores de coctel de camarones y aguacate, empanaditas, ostras con limón, rompecolchón, sietepotencias y vuelvealavida. Es más, está prohibido comer. Apenas estás sacando una galletucha disimuladamente del bolso cuando una sonrisa canadiense en uniforme te re-cuer-da que hay una zona de picnic impecable designada para eso. Cuando vengas olvídate de que nos bañemos con nuestras margaritas en la mano como en Cayo Sombrero, ni hablar Carla, a no ser que sea la florcita, esa si.

Aquí se disparan todos los silbatos si entras al agua con un animal inflable. Ni una tablita de esas para correr olas te dejan usar, aunque olas tampoco tenemos. Por otro lado cuesta acostumbrarse a ver bikinis bajo pinos, pero es simpaticón.

Ya no me quejo más. Estos fueron mis tres párrafos llorones de la semana. Te mando una foto de las protestonas que tomó Marianne y una de mi playa donde salen tres sonrisas canadienses en uniforme.

Besos para Fabi y para ti.

Jackie

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domingo, agosto 12, 2007

Locos canadienses


Esto no es Miami:

Es Montreal

Aquí la gente se mata por tener piscina y cuando lo vi desde el avión mis globos oculares
pegaron del vidrio. Era 4 de Junio y desde el cielo la ciudad parecía adornada por turquesas que brillaban al sol. "Entonces el invierno no puede ser tan fuerte"- me dije llena de ingenuidad y esperanza.

No sé si es porque el agua es gratis, el mar lejano o el verano sobrevalorado, pero hay piscinotas y piscinitas apretujadas aquí y allá, de a mil por calle, para 6 chapuzones al año. Mi vecino de atrás tiene una redonda y este año se ha bañado - calculamos- cinco veces. Pero eso si: la limpia, le mide el ph, la aspira, la cubre, la descubre y le pone los químicos con disciplinada devoción.

Mi amiga Carolina también tiene y allá están chapoteando mis hijas hoy. Luego llegarán
como siempre a arrodillarse ante esta madre desalmada para pedir, rogar y suplicar que nos endeudemos y les pongamos en el jardín su turquesa privada. Y como siempre seré la nazi de los sueños acuáticos y les diré que mejor se ha
gan amigas del vecino de atrás

Haz click en esta foto y comprueba que no exagero.

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jueves, agosto 09, 2007

Je t'aime

Así me gusta pasear a mi por la calle cuando estoy romanticona.
Como estos dos de la foto.
Hoy me levanté blandita.
Hasta pienso que las calles francesas de
esta ciudad combinan con el amor.



(Valeria actualizó su blog)

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martes, julio 24, 2007

Agua dulce

{a falta de caribe...}

Lo divino de vivir en una ciudad-isla es que jugar en el agua se vuelve facilito. Hace muy poco descubrimos una gema junto al lago. Es un parque boscoso de vecindario con inmensos maples y una playa pequeña donde está prohibido nadar y muy permitido empantanarse. Piedritas, ardillas, gaviotas, patos, un muelle verde y viejo, poca gente remando sus kayaks, mesas de picnic, columpios y mucha paz conforman mi poco sofisticada felicidad.

Aquí quiero invitar a Pedro y Mariví, hijos de Roswell (iba a decir "niños" pero Pedro tiene 13, comosemeocurre!!!) para ver si porfavorcito me perdonan el haberme olvidado de sus DOS cumpleaños a pesar de que su madre me los anunció 9938837 veces y los anoté en mi calendario. Lo que pasa es que necesito que alguien me recuerde mirar el calendario... (soy patética!)... En fin, mis hijas están dispuestas a sacarle (una vez más) las patas del barro a su mamá por el bien de las relaciones diplomáticas entre ambas familia.

Pedro, perdóname. Tengo la cabeza en otro planeta. Marianne y Valeria son inocentes. Quiérelas!

En las fotos, con mis hijas está Gaëlle. Más fotos de mi nuevo parque favorito aquí.


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viernes, julio 20, 2007

Flowers in my hair

Cuando llegamos a esta ciudad me hundí. Me la esperaba diferente y nada (ni una sola cosa) salía según el (mi) plan. Cada día me llevaba un shock: iba a vivir en una pastilla de mil años que crujía por todos lados, las niñas iban a entrar en el colegio más feo del universo, la gente comía arroz en el metro, etc. Todo lo vi negro y sin arreglo. Esto no era lo que me habían dicho. Estaba abatida.

Por instinto de supervivencia no me quedó más remedio que buscarle a Montreal lo bueno con lupa. Escogí con pinzas muy despacito. Esto si, esto no y esto tampoco. Y fueron las pequeñas cosas, los hallazgos chiquitos los que me enamoraron día a día. Por ejemplo, una vez fui al mercado Atwater y vi esto:
(2005. camarita vieja)

Para mi, que vengo de un país con mucho verde y pocas flores, ver eso fue una bofetada de felicidad y renovación. Compré geranios para mi pastilla y empecé a ponerle al mal tiempo buena cara. Me costó muchísimo pero ahora me gusta tanto Montreal que no entiendo ese shock que tuve al llegar. ¿Por qué no le veía lo bueno? ... Todo eso lo pensé ayer cuando tomé esta foto muy cerquita de mi casa.

No es fácil empezar de cero. Pero tampoco esta tan difícil como el desembarco de Normandía.

Al menos aquí había flores.


Gracias, T, por el título.

lunes, julio 16, 2007

Ciclovías

Junto al Canal Lachine (fotos de Lau, mi corresponsal)

Feliz Cumpleaños T y V.


domingo, julio 08, 2007

Más!

{festival de jazz de montreal}

No quería hacer esto tan largote. En el post del sábado les dejé el link para un video buenísimo sobre el festival. Les cuento entonces que nosotros lo disfrutamos mucho, cada uno a su manera. Y aunque mis fotos de los conciertos no pueden ser más patéticas, les traje algunas otras para que empiecen su semana con un poquito de color.
Mis cosas favoritas son: la música . el ambiente lo bastante inofensivo como para ir con niños . la limpieza extrema . la amabilidad del personal . los actores en la calle . la expo de instrumentos y software . el laaargo programa de conciertos gratis para que el jazz llegue a todos . la maravillosa mezcla de seguridad y celebración.
El decorado del festival creado por Yves Archambault y el afiche . el área gigante de juegos musicales para niños . la tienda . que pasar un día entero escuchando jazz en la calle sin parar sea posible, fácil y memorable.
Los maquillajes gratis del festival de jazz son famosísimos. Este es el
tercer festival de mis hijas y mi segundo.

Más fotos del festival de jazz aquí.
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sábado, julio 07, 2007

Festival de Jazz!

Ojalá la lluvia me deje, porque tengo muchas, muchas ganas de pasarme todo el fin de semana aquí. Estas son las cosas que me enamoran de Montreal. Después les cuento!!! ♪♫♪

(Eso, si logro que nos despeguemos del televisor bajo la promesa de dejar grabando Live Earth. Firma tú también aquí por favor, si?)


jueves, julio 05, 2007

Vínculos

{domingo de nuevos lazos}
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¿Han visto esas películas donde hay una fiesta muy decente en un parque junto al lago, con juegos para niños, algodón de azúcar, veteranos de guerra, niñas exploradoras, banderas, limonada, hamburguesas, banda de rock y fuegos artificiales? Así se celebra el Día de Canadá todos los primeros de Julio. Nosotros, con nuestras caras de recién transplantados, nos mezclamos, nos fusionamos y nos disolvemos en una celebración todavía ajena pero bonita. Ese día nos dieron tatuajes, banderas y pins con la bandera, pero mi regalo favorito fue esta ternura. Para mi total sopresa, una torta de 2 mt exquisita fue pulcramente obsequiada a todos en el parque y... sobró!. Marianne y Valeria, tropicalísimas, poco a poco van creando conexiones con su segundo país. (Nota personal: recordarles en el desayuno que Venezuela celebra hoy su independencia).
{domingo de viejos lazos}

Una piñata Diablo del Yare (la otra fue una maraca)
para los muchos diablitos tropicales transplantados a Montreal.
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Aunque cuando conocí a Cynthia me dijo que en el blog le gusto más que en la vida real, por lo general los encuentros anuales en este picnic venezolano son para mi como inyecciones de concordia y empatía. No importa lo nostálgico que estés, algún recién llegado está más nostálgico que tú. No importa lo miserable que estés, alguien es más miserable que tú ... Y eso ayuda!!! (sin mencionar el montón de comida). Lo mejor es que de las ansias, angustias y ambiciones personales y colectivas se hacen – como siempre – mil chistes y al caer el sol regresamos a casa bañados de amor venezolano, que es de los mejores. Incluído el de mi nueva amiga Cynthia .

Este fue mi tercer picnic bajo los árboles de Angrignon.
Estuvo buenísimo pero no tomé fotos. La gente de
Amitiés Venezuela-Québec es ESPECTACULAR.


Nota: Valeria contó su Día de Canadá aquí con más fotos.

jueves, junio 21, 2007

Dos mil años de caries

{chinatown}

Mi amiga Cielo aborrece los barrios chinos. A mi me encantan, pero no porque sean bonitos, limpios, ni prósperos (no, no y tampoco). El de Montreal es microscópico y medio feo. Me gustan porque siempre hay una cosita nueva que comprar (cuanto más inútil, mejor) o una comida rica por probar (esto sobre todo). La última vez fui atacada sin piedad por el dulce de Barbas de Dragón.


Ocurre que el Dragon Beard Candy se preparaba en China hace 2 mil años para el emperador (¿Es cierto, Josianne?) y parece un rollo de pelos blancos. El dulcito se mete completo en la boca (no hay manera de morder los pelos) y se saborea hasta que los hilos se funden entre los dientes y se pegan al paladar. Entonces se sienten pedacitos de maní y ajonjolí (semillas de sésamo) y la cosa es como para morir.


Hoy es el día más largo del año y empieza oficialmente el verano. Mañana es el último día de mis hijas en este colegio. Tengo mil cosas por hacer, pero sobre todo tengo el absurdo antojo de ir a Chinatown a perder mis dientes comiendo barbitas de dragón.


Post empalagoso dedicado a mi Rigo.


lunes, junio 11, 2007

Y luego dicen que no sé divertirme

{Fórmula 1}
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El sábado pasado fui por tercer año a tropezar con la multitud en la fiesta urbana de la Fórmula 1.

Había cosas súper emocionantes para mi como ... ruedas de carros y... motores.

Había lo que siempre he soñado: simuladores para jugar a que soy piloto de carreras...

Había grupos de hombres babeando de envidia sobre deportivo de lujo de otro.

Había lo que más me gusta: un ejército de promotoras tetonas de 18 años en minifalda y montones de kioscos de cerveza.

La cosa es una mezcla de calor, bares y terrazas repletas de gente bella y de la que se cree bella, conciertos en las avenidas, Valeria dale la mano a tu padre, limousinas descomunales, pasarelas con desfiles fashion en plena vía, Marianne no te separes de mi, rock en vivo, boutiques haciendo las ventas del año, artistas de calle, dónde están las niñas, paparazzi frente a los hoteles, tráfico y confusión.

Nada de esto soy yo. Pero yo no sería yo si me lo perdiera. Montreal no tendría el mismo sabor.

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jueves, junio 07, 2007

Le PouponBus

{poupon:bebé}
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Me muero de la ricura cuando veo pasear a los bebés de
las guarderías por el centro de Montreal.
Parecen heladitos con el heladero

(Estas son las tonterías que uno dice cuando tiene la cabeza demasiado enrollada como para atinar a decir algo inteligente, agudo y encantador).


Nota: Millones de gracias Gus por esto.

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lunes, mayo 21, 2007

Canadá Sangre Azul

Victoria en la Escuela de Música de McGill University.

Siempre me he burlado sin piedad de la insólita circunstancia de que todavía en el mundo existan reyes, príncipes, condes, duques y sus fans (de las princesas no me burlo, ojo, porque tengo dos). Por eso es tragicómico que me haya venido a vivir a un país con reina. Canadá tiene una reina de adorno, pero tiene. Y para que no se me olvide, la carita de Isabel está en las monedas, los billetes y las estampillas.

Hoy, la población anglófona canadiense festeja el Día de la Reina. En principio era por el cumpleaños de Victoria de Inglaterra y ahora, de la soberana de turno (aunque no cumpla años). Mientras tanto, los francófonos - que ni muertos celebran los lazos de Canadá con la monarquía, pero que tampoco iban a ir a trabajar, no faltaba más - compiten con el Día de los Patriotas.

Yo, que por lo pronto no estoy ni con los héroes ni con Su Majestad (para reina yo), me dispongo a comer unas costillitas a la parrilla y dar un pa
seo por la costa en buena compañía.

domingo, mayo 13, 2007

730 pequeños pasos

{me copié de aquí}
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Mis hijas son ahora adictas a las fresas.
El 4 de Junio cumpliré 2 años viviendo en Montreal. Como venezolana tropical y ruidosa...


Me estoy acostumbrando a:
  • que mi vida se transforme con cada estación.
  • ver weather.com todos los días para planificar actividades y ropa.
  • comprar, preparar y comer los alimentos de la temporada.
  • que mis niñas vayan solas a casa de las amigas en bicicleta.
  • que me hablen en dos idiomas indistintamente (y ninguno es el mío).
  • vivir en una casa sin rejas ni muros.
  • que el correo no se pierda y mis revistas lleguen en perfecto estado.
  • no ser esclava de las noticias ni víctima de los rumores.
  • no tener sistemas antir-robo en el carro ni cerrar mi casa con llave .
  • las gaviotas sobrevolando mi vida.
  • que en Diciembre anochezca a las 4:20 y en Junio a las 9:20.
  • no haber llamado a la policía en dos años.
  • que no es necesario filtrar ni hervir el agua de beber.
  • que si el cartel dice que el autobús llega a las 4:17 el autobús llegue a las 4:17.
  • quitarme los zapatos al entrar a casa de mis amigos.
  • disfrutar los parques públicos de la ciudad.
  • que en el calendario de mis hijas tenga palabras como pescar y esquiar.
  • al uso familiar de la biblioteca pública.
  • que Montreal no es para vacaciones sino para siempre.

Hace dos años, en esta plaza mis hijas vieron su primer trasero canadiense masculino,
cuando a un señor su gran perro le bajó el pantalón y lo obligó a dar muchas-muchas vueltas.



No me acostumbro aún a:

  • bajar la voz cuando estoy en sitios públicos (todavía me miran).
  • ese saborsucho de la carne (¿qué vacas son estas?)
  • las 928373736456347384 restricciones para estacionar
  • que el periódico gordito venga los sábados en vez de los domingos.
  • que cierren los comercios a las 5 pm los fines de semana (¿están locos?)
  • los precios de la gasolina, la ayuda doméstica, las reparaciones y la peluquería.
  • que algunas amigas íntimas nunca respondieran mis cartas.
  • cumplir tantas reglas, horarios, plazos, requisitos, etc.
  • que no exista medicina privada.
  • los colegios sin uniforme (Qué bueno que me queda sólo 1 mes de esta tortura infernal).
  • el insólito monopolio de las bebidas alcohólicas por parte del gobierno (¡$40 una tequilita!).
  • los impuestos de la provincia de Québec
  • los estrictísimos controles fronterizos a las compras en Estados Unidos.
  • ese acentito del francés de por aquí grrrrrr …je ne l'aime PO!
  • que los empleados no me digan mi amor, tesoro, mi vida... (ok, lo admito: lo extraño).
(Pero me acostumbraré)

Hoy estuve paseando por aquí.
Gracias, Guachafitera, por escribir un post tan lindo. Tenía ganas de copiarme desde que lo leí.

domingo, mayo 06, 2007

La felicidad cuesta 1 dólar

{en canadá}Si le preguntan a Valeria, una de las mejores cosas de haberse mudado a Canadá sin duda es Dollarama. Esa y las demás tiendas de todo a 1 dólar que en nuestra Caracas carísima no existen. Nunca antes el dinero de los dientes había rendido tanto! Yo, sin un átomo de lástima, me aprovecho de su inocencia y la dejo creer que $5 es una pequeña fortuna con la cual puede comprarse CINCO REGALOS! ... y ella se muere de la felicidad.