Mostrando las entradas con la etiqueta Verano.. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Verano.. Mostrar todas las entradas

miércoles, julio 09, 2008

Nuestro verano

Verano
viajes a la biblioteca . helados en el muelle . tardes de parque . bicicletas
conversaciones sinceras . baños de sol . sandalias . revistas bonitas
mojarse con la manguera . películas en la noche . brownies con nueces
bikinis . picnics . peleas de hermanas . dormir hasta tarde . cocinar en equipo
paseos en autobús . bebidas muy frías . protector solar . dormir juntas
visitar museos nuevos . piscinas . ir de tiendas . pintura de uñas . ropa ligera
leer en el sofá . aire acondicionado . desayunos inmensos . mucho calor .
flores en el jardín . planetario . marmotas por todos lados . gatos que se escapan
música . disney channel . dibujos . festival de jazz . pizza en el mall . puerto

Nuestro verano es Paz y Amor ♥. Hay otros planes, pero por ahora la estamos pasando tan rico las tres sin nada concreto qué hacer ... Lau no ha estado en Montreal en estos días porque el pobre está trabajando fuera de la ciudad. Alquien tiene que sacrificarse para que nosotras estemos echadas aquí como unas emperatrices.

Si alguien tiene una receta de torta de cambur/ banana bread... me la podría dar aquí en los comentarios? Tenemos antojo.

viernes, junio 27, 2008

Ellas dos...


no se van a quedar pequeñas para siempre... ya casi son dos chicas que cualquier día se aburren de estar conmigo. Por eso he tenido el blog abandonado esta semana. Marianne y Valeria salieron de vacaciones y estamos las tres solas en estos días. Nos hemos dedicado a dormir juntas, ver películas de teens, preparar super desayunos en la mañana y comer helados por las tardes, jugar con los gatos y leer.

Mientras escribo este post estamos las tres en el estudio trabajando juntas. Marianne está haciendo un bolso de jean bordado con cuentas y Valeria está haciendo un dibujo que se llama "The most magical place to live" (en sitio más mágico para vivir) en The Notebook for Fantastical Observations. Antes de ayer estaban ambas jugando con los caracoles babosos del estanque del puerto y mañana las imagino conmigo en un picnic en el festival de jazz.

Todavía son mías y tengo que sacarles el juguito porque no sé cuánto tiempo van a pensar que estar conmigo es lo mejor del mundo. De hecho creo que ya no lo piensan pero aún me siguen la corriente.

Si me ven muy desaparecida o desordenada sepan perdonarme. Las bebitas de esta foto tienen ahora 10 y 13 años. Tengo miedo de pestañear y que se me hayan ido.

p

miércoles, junio 11, 2008

esto ES vida (7)

Como siempre, Valeria me hizo entrar a la tienda de animales del centro comercial y pasamos un buen rato derretidas frente a los conejitos de 50 dólares que el tirano Lau no nos deja comprar. Después de una media hora de "Oh!" y "Ah!", suspiramos resignadísimas y regresamos a casa. Y al instante de entrar en el jardín, la naturaleza silvestre nos tenía una sorpresa:



PD: Y si, el tirano tiene que podar la grama antes de que la naturaleza silvestre nos trague vivos.

PD2: Los interesados (qué emoción!) en unirse al proyecto de las fotos, vayan a leer el update en el post anterior "Love is blue". Gracias!

l

sábado, agosto 25, 2007

Le pique nique.

Cuando vi esta tienda me quería tirar adentro de cabeza

"Se está terminando la temporada de picnics" - lloró Jacqueline desconsolada.

De Mayo a Septiembre mi felicidad cabe completa en una cesta. En verano para mi los cuatro grupos alimenticios son pollo frío, mantel, naturaleza y paisaje. Por suerte en Montreal hay por todas partes lugares divinos para comer al aire libre y los otros miembros de es
ta familia toleran bien mi fanatismo.

En invierno voy haciendo un inventario de los sitios donde quiero pique niquer (es un verbo en francés!) y colecciono recetas de cosas para comer sobre la hierba. Pero en realidad mis picnics son la antítesis del snobismo gastronómico. Me contento con un buen sándwich y limonada. Si la cesta trae terrine de camarones, paté a la pimienta, quesos, conserva de berenjenas y un pastel danés de queso me puedo morir de la dicha, pero el popular pancito con atún también me sirve.

Cuando tenía 5 años y leí los libros de Enid Blyton soñé con un futuro lleno de comidas bajo los árboles. Me parecen un manifiesto de principios (mi tiempo lo pierdo c
omo yo quiera), un arte (el de la simplicidad) y una terapia barata y efectiva para borrar casi todos los males de los corazones urbanos (dije casi todos porque el despecho...ese se arregla emborrachándose o lanzándose al sexo desenfrenado).

El verano se va, las niñas vuelven al colegio y las temperaturas bajan poquito a poco. Pronto hará demasiado frío para comer afuera. Pero todavía no guardo la cesta y el mantel a cuadros. Es más, estoy pensando que mañana es un día perfecto para otro picnic junto a los rieles del tren del viejo puerto.

Una de las mil millones de mesitas de picnic que hay por todo Montreal

Rieles en el viejo puerto.


Nota: He tenido el blog un poco abandonado porque estaba muy ocupada. Para que me perdonen les he puesto una colección de fotos aquí. Ah! y Valeria actualizó en estos días su blog.

viernes, agosto 17, 2007

Querida Carla:

Extraño la playa. Es decir, La Playa, no lo que tengo por aquí. Esta sólo me sirve para engatusar a las niñas y ya creo que ni eso. La última vez fueron con su amiguita mexicana y se rieron a patadas del balneario local para después suspirar por Cancún y Morrocoy. Y es que ocurre, Carla, que mar es mar y no hay río que le llegue por los pies. Una playa de agua dulce es como una piscina con arena y ranas.

No hay muchachas haciendo trencitas con cuentas de colores. No hay moda playera. No hay música (bueno eso es un alivio). No hay un vendedor ambulante ni de chiste (creo que nunca han visto uno) mucho menos vendedores de coctel de camarones y aguacate, empanaditas, ostras con limón, rompecolchón, sietepotencias y vuelvealavida. Es más, está prohibido comer. Apenas estás sacando una galletucha disimuladamente del bolso cuando una sonrisa canadiense en uniforme te re-cuer-da que hay una zona de picnic impecable designada para eso. Cuando vengas olvídate de que nos bañemos con nuestras margaritas en la mano como en Cayo Sombrero, ni hablar Carla, a no ser que sea la florcita, esa si.

Aquí se disparan todos los silbatos si entras al agua con un animal inflable. Ni una tablita de esas para correr olas te dejan usar, aunque olas tampoco tenemos. Por otro lado cuesta acostumbrarse a ver bikinis bajo pinos, pero es simpaticón.

Ya no me quejo más. Estos fueron mis tres párrafos llorones de la semana. Te mando una foto de las protestonas que tomó Marianne y una de mi playa donde salen tres sonrisas canadienses en uniforme.

Besos para Fabi y para ti.

Jackie

p

domingo, agosto 12, 2007

Locos canadienses


Esto no es Miami:

Es Montreal

Aquí la gente se mata por tener piscina y cuando lo vi desde el avión mis globos oculares
pegaron del vidrio. Era 4 de Junio y desde el cielo la ciudad parecía adornada por turquesas que brillaban al sol. "Entonces el invierno no puede ser tan fuerte"- me dije llena de ingenuidad y esperanza.

No sé si es porque el agua es gratis, el mar lejano o el verano sobrevalorado, pero hay piscinotas y piscinitas apretujadas aquí y allá, de a mil por calle, para 6 chapuzones al año. Mi vecino de atrás tiene una redonda y este año se ha bañado - calculamos- cinco veces. Pero eso si: la limpia, le mide el ph, la aspira, la cubre, la descubre y le pone los químicos con disciplinada devoción.

Mi amiga Carolina también tiene y allá están chapoteando mis hijas hoy. Luego llegarán
como siempre a arrodillarse ante esta madre desalmada para pedir, rogar y suplicar que nos endeudemos y les pongamos en el jardín su turquesa privada. Y como siempre seré la nazi de los sueños acuáticos y les diré que mejor se ha
gan amigas del vecino de atrás

Haz click en esta foto y comprueba que no exagero.

j

martes, agosto 07, 2007

Yo quiero

Una lancha. Antes no. Antes la sola idea me daba espanto y flojera. Pero ahora quiero quiero quiero una lancha que no tiene que ser nueva, grande, veloz, fashion, lujosa, bella, cara. Sólo tiene que flotar, llevarme por ahí y ponerme contenta.


Foto: esclusa de Sainte Anne de Bellevue en domingo de verano.

martes, julio 31, 2007

Pero no.

En este país la gente se despepita por el verano. Toda la gente, los de aquí y los de todas partes del mundo que se vienen a tiritar aquí. Pero yo... yo, yo... Hay algo con la estación que no me termina de cuadrar. Este es mi tercer verano en Montreal y estoy tres veces más abatida que durante el primero. La lentitud mental no me la soporto ni yo misma, así que voy a hacer la lista de las razones por las que debería estar feliz:

Razones por las que debería estar feliz:

1. Picnics ( la comida por delante).

2. Lau cocina a la parrilla en el jardín y yo lo miro desde el aire acondicionado.

3. Vestirme me toma 95 % menos del tiempo.

4. Mis piecitos ven la luz.

5. Las niñas pueden jugar afuera de la casa.

6. Yo puedo jugar afuera de la casa.

7. La ciudad está primorosa.

8. Hay trillones de actividades para hacer y lugares donde ir.

Pero no.

Mientras se me quita esta cara y porque ustedes - pobrecitos - no tienen la culpa de nada (me remuerde la conciencia) les pongo unas fotos de un sitio que amo en verano, el Jardín Botánico.


p

martes, julio 24, 2007

Agua dulce

{a falta de caribe...}

Lo divino de vivir en una ciudad-isla es que jugar en el agua se vuelve facilito. Hace muy poco descubrimos una gema junto al lago. Es un parque boscoso de vecindario con inmensos maples y una playa pequeña donde está prohibido nadar y muy permitido empantanarse. Piedritas, ardillas, gaviotas, patos, un muelle verde y viejo, poca gente remando sus kayaks, mesas de picnic, columpios y mucha paz conforman mi poco sofisticada felicidad.

Aquí quiero invitar a Pedro y Mariví, hijos de Roswell (iba a decir "niños" pero Pedro tiene 13, comosemeocurre!!!) para ver si porfavorcito me perdonan el haberme olvidado de sus DOS cumpleaños a pesar de que su madre me los anunció 9938837 veces y los anoté en mi calendario. Lo que pasa es que necesito que alguien me recuerde mirar el calendario... (soy patética!)... En fin, mis hijas están dispuestas a sacarle (una vez más) las patas del barro a su mamá por el bien de las relaciones diplomáticas entre ambas familia.

Pedro, perdóname. Tengo la cabeza en otro planeta. Marianne y Valeria son inocentes. Quiérelas!

En las fotos, con mis hijas está Gaëlle. Más fotos de mi nuevo parque favorito aquí.


p

viernes, julio 20, 2007

Flowers in my hair

Cuando llegamos a esta ciudad me hundí. Me la esperaba diferente y nada (ni una sola cosa) salía según el (mi) plan. Cada día me llevaba un shock: iba a vivir en una pastilla de mil años que crujía por todos lados, las niñas iban a entrar en el colegio más feo del universo, la gente comía arroz en el metro, etc. Todo lo vi negro y sin arreglo. Esto no era lo que me habían dicho. Estaba abatida.

Por instinto de supervivencia no me quedó más remedio que buscarle a Montreal lo bueno con lupa. Escogí con pinzas muy despacito. Esto si, esto no y esto tampoco. Y fueron las pequeñas cosas, los hallazgos chiquitos los que me enamoraron día a día. Por ejemplo, una vez fui al mercado Atwater y vi esto:
(2005. camarita vieja)

Para mi, que vengo de un país con mucho verde y pocas flores, ver eso fue una bofetada de felicidad y renovación. Compré geranios para mi pastilla y empecé a ponerle al mal tiempo buena cara. Me costó muchísimo pero ahora me gusta tanto Montreal que no entiendo ese shock que tuve al llegar. ¿Por qué no le veía lo bueno? ... Todo eso lo pensé ayer cuando tomé esta foto muy cerquita de mi casa.

No es fácil empezar de cero. Pero tampoco esta tan difícil como el desembarco de Normandía.

Al menos aquí había flores.


Gracias, T, por el título.

jueves, julio 05, 2007

Vínculos

{domingo de nuevos lazos}
p
¿Han visto esas películas donde hay una fiesta muy decente en un parque junto al lago, con juegos para niños, algodón de azúcar, veteranos de guerra, niñas exploradoras, banderas, limonada, hamburguesas, banda de rock y fuegos artificiales? Así se celebra el Día de Canadá todos los primeros de Julio. Nosotros, con nuestras caras de recién transplantados, nos mezclamos, nos fusionamos y nos disolvemos en una celebración todavía ajena pero bonita. Ese día nos dieron tatuajes, banderas y pins con la bandera, pero mi regalo favorito fue esta ternura. Para mi total sopresa, una torta de 2 mt exquisita fue pulcramente obsequiada a todos en el parque y... sobró!. Marianne y Valeria, tropicalísimas, poco a poco van creando conexiones con su segundo país. (Nota personal: recordarles en el desayuno que Venezuela celebra hoy su independencia).
{domingo de viejos lazos}

Una piñata Diablo del Yare (la otra fue una maraca)
para los muchos diablitos tropicales transplantados a Montreal.
p
Aunque cuando conocí a Cynthia me dijo que en el blog le gusto más que en la vida real, por lo general los encuentros anuales en este picnic venezolano son para mi como inyecciones de concordia y empatía. No importa lo nostálgico que estés, algún recién llegado está más nostálgico que tú. No importa lo miserable que estés, alguien es más miserable que tú ... Y eso ayuda!!! (sin mencionar el montón de comida). Lo mejor es que de las ansias, angustias y ambiciones personales y colectivas se hacen – como siempre – mil chistes y al caer el sol regresamos a casa bañados de amor venezolano, que es de los mejores. Incluído el de mi nueva amiga Cynthia .

Este fue mi tercer picnic bajo los árboles de Angrignon.
Estuvo buenísimo pero no tomé fotos. La gente de
Amitiés Venezuela-Québec es ESPECTACULAR.


Nota: Valeria contó su Día de Canadá aquí con más fotos.

lunes, junio 11, 2007

Y luego dicen que no sé divertirme

{Fórmula 1}
p

El sábado pasado fui por tercer año a tropezar con la multitud en la fiesta urbana de la Fórmula 1.

Había cosas súper emocionantes para mi como ... ruedas de carros y... motores.

Había lo que siempre he soñado: simuladores para jugar a que soy piloto de carreras...

Había grupos de hombres babeando de envidia sobre deportivo de lujo de otro.

Había lo que más me gusta: un ejército de promotoras tetonas de 18 años en minifalda y montones de kioscos de cerveza.

La cosa es una mezcla de calor, bares y terrazas repletas de gente bella y de la que se cree bella, conciertos en las avenidas, Valeria dale la mano a tu padre, limousinas descomunales, pasarelas con desfiles fashion en plena vía, Marianne no te separes de mi, rock en vivo, boutiques haciendo las ventas del año, artistas de calle, dónde están las niñas, paparazzi frente a los hoteles, tráfico y confusión.

Nada de esto soy yo. Pero yo no sería yo si me lo perdiera. Montreal no tendría el mismo sabor.

P

domingo, junio 03, 2007

Requisitos para un lugar maravilloso

Que sea sorpresa.Que tenga agua.
Que tenga memorias engatilladas y a la vez me haga olvidar.

Que dispare mi imaginación como un libro nuevo.
Que posea misterio y me sirva para jugar.
Que sea urgente compartirlo.



Nota: Ayer por fin fui buena madre, le hice caso a Valeria y le enseñé a cambiar el look de su blog. Está super contenta e hizo un post nuevo.

Nota 2: Estoy estrenando el clip de mi reader (a la derecha) con algunas cosas sobre el cierre de RCTV.