sábado, febrero 11, 2006

Como caídos del cielo

400 corazones extremos. Foto: Hans Berggren
No sé si entre los lectores de este blog habrá algún aficionado al paracaidismo. En mi casa hay uno. Uno que se casó conmigo y con el cual pasé - por puro amor - muchos fines de semana en pequeños aeropuertos, de cara al sol y escudriñando el cielo hasta ver aquellos puntos diminutos que salían del avión. Uno, dos, tres... no lo veo, ¿Dónde? ¡Ahí está! y volvía respirar por un ratico, pero no mucho porque después tenía que ver si su paracaídas abría y no perder de vista la canopia hasta la llegada a tierra. A veces, dependiendo del espacio, subía al avión con ellos y podía hacer un video del salto, con la punta de mis zapatos rascando el vacío. Recuerdo el Lago de Valencia, las playas de Higuerote o los paisajes de San Cristóbal vistos desde el cielo. Pero la mayor parte del tiempo me quedaba en los hangares, con las parejas y los niños de otros paracaidistas. O estudiaba francés. Me acostumbré a distinguir el sonido del motor del avión, cuando desaceleraba para permitir el salto. Era el momento de mirar hacia arriba otra vez y ganarme 500 pecas nuevas.

Esos recuerdos y docenas de otros volvieron de golpe a mi cabeza hace un rato, cuando vi en internet un video del nuevo récord de formación en caída libre que se acaba de realizar en Tailandia. Imagínense cinco aviones c-130 (los que tiene una bocota que se abre por detrás) soltando al mismo tiempo cinco chorros de paracaidistas en el cielo. Luego piensen en 400 personas cayendo como piedras hacia el suelo. Suprimiendo los instintos de supervivencia. Tomándose de las manos en perfecto orden por casi 5 segundos. Después rompen la formación coreográficamente y vuelan como flechas buscando su propio espacio azul. A 2286 metros de altura abren sus paracaídas y sobre Udon Thani llueven 400 canopias de colores. Se me pone la piel de gallina. Un espectáculo insólito, y nuestro amigo Peter Carlsson formó parte de él. Bravo, Peter!!! Besos para Lisa allá en Suecia!. Y bravo también por Alberto Alibrandi, el único venezolano que se lució en Tailandia.
Por un segundo pensé que extrañaba las aventuras de mi Esposo El Paracaidista. Déjenme pensarlo un poco ...... mmmmm ... NO! Ni una peca más!

3 comentarios:

Victoria dijo...

Conocen al Chino Delon?, el es amiguisimo mio.
Carignos

Jacqueline dijo...

Mucho.
Compañero de infancia y de paracaidismo de Lau. Super bella persona.

Jackie

dopzihon dijo...

admirable el paracaidismo, sólo que es algo que prefiero evitar hacer yo mismo jejeje