jueves, febrero 16, 2006

Festival de la Nieve


Este año, la espectacular Fête des Neiges de Montreal, casi se nos derrite. Una ola de altas temperaturas amenazó con fundir esta especie de winter wonderland canadiense. En inglés lo llaman Snow Carnival y ocurre entre Enero y Febrero. Nosotros fuimos el último día, un domingo soleado y soñado. Parecía el bosque de Narnia. Me imagino que utilizaron máquinas de hacer nieve para cubrir los árboles y el resto del paisaje porque toda la nieve que faltaba en Montreal estaba ahí. Había paseos en trineos halados por caballos y en trineos halados por Huskies (lo favorito de las niñas). Esculturas de hielo y un show con los escultores, un parque de nieve con igloos y una comunidad de focas, juegos para niños pequeños, músicos, animadores, acróbatas, conciertos, un carrousel de hielo, estatuas de nieve y una zona para hacerlas con herramientas e instrucciones. También había toboganes gigantes para hacer tubbing donde Lau y Valeria se lanzaron hasta que les apagaron la luz y los empujaron para afuera. Había montañas de nieve para trepar y un sendero precioso congelado para patinar. Todo organizadito a la canadiense para que la gente no pase trabajo. En la entrada recibimos un folleto-coqueto con mapa y horarios de las actividades. A lo largo del recorrido encontramos fogatas para calentarse las manos, pequeñas estaciones cálidas para los que se quedan tullidos del frío y una zona cerrada de Warming Up, porque tampoco es que uno se va a pasar el día jugando en el hielo como un pingüino. Comimos hotdogs gigantes, sopitas y más sopitas. También probamos el maple a la manera tradicional de esta región y terminamos con unas exquisitas Colas de Castor de 1 millón de calorías cada una. Prometo que sobre estas dos ricuras les cuento otro día.
Nota: Se me olvidó decir que el festival se realiza en el hermoso parque Jean Drapeau. El mismo de la Fórmula 1, el Mundial de Deportes Acuáticos 2005 y muchos otros eventos famosos.

6 comentarios:

Marianne dijo...

Mami:
Esta bien chevere el blog y me encanta la manera que cuentas las cosas. Me encanto este artículo ya que yo tambien estuve ahí.
Besos:
Marianne

Tweesita dijo...

Mmmmmmmmmm... qué rico se ve todo eso, la experiencia tuvo que ser realmente divina por lo que cuentas y las niñas, y los padres, debísteis pasarlo de vicio. Sigo teniendo pánico al frío extremo... pero me dió envidia sana... Por cierto, acabo de comerme una manzana, por Dios... ¡¡¡habla de esas delicias de mil millones de calorías!!!... y por el privado, por favor, háblame del maple, que lo veo en mil recetas pero no me atrevo a comprarlo... ¿a qué sabe?. BESOS, BESOS, BESOS... mis congeladas bellezas.

Anónimo dijo...

que envidia, parece irreal, vivis en un mundo maravilloso, no me extrañas q hayais ido a vivir a Canada, de mayor yo tb quiero ir. gloria

Jacqueline dijo...

Pichu: Gracias por dejarme un comentario, linda!

Twee: Si estás a dieta no pruebes el maple!, ja, ja! Es pura azúcar. Se saca del arce. A mi me gusta sólo en sirop, con panquecas.

Gloria: No todo lo que brilla es oro, pero nosotros nos enfocamos en lo bello, que es lo que predomina.

Tweesita dijo...

Sé que se saca del arce... pero muchacha, que no me imagino dando lametones a un árbol, seguro que se me daña la lengüita... :)
Vale... ya me hago una idea... empalagoso... y aunque esté a dieta, hay cosas que no se pueden evitar... ¡qué te cuento!. Gracias guapa, por la explicación.

Anónimo dijo...

Q bella esa foto de Marianne...
de verdad q suena a cuento de hadas...q afortunadas las niñas q puedan vivir todas esas experiencias......
q linda Marianne escribiendote
Migdy