Migdy también dejó Venezuela y, como a casi todo el mundo, le tocó reinventarse completa para poder funcionar en su nuevo hábitat. Esas metamorfosis son tan difíciles que a veces dan ganas de irse a llorar al río (yo he ido y ella también). Hay que hacer una revisión personal, encontrarse, atreverse y creer. Migdy echó mano a su espíritu artístico y le sacó punta. Me consta que ha pasado por cosas epopéyicas pero al final Migdy logró hacer su empresa de ropa.
Estoy orgullosísima de ella y la tengo como fuente inspiración. Sé que mucha gente que lee mi blog es inmigrante o está planeando serlo. He pensado escribir sobre este tema de redirigir los talentos cuando llegas a tu nuevo país, pero no lo he hecho. El proyecto de Migdy, las cosas que ha creado, la manera en que unió su pasión por los animales con su amor por el diseño me encantan y me motivan cuando estoy pesimista.
este es su blog.
Conozcanla, si? Es bellísima por dentro y por fuera ♥
Vive en Miami desde donde nos envía periódicamente los más maravilloso paquetes sorpresa para felicidad de su ahijada Valeria, que la adora.
Te quiero Migdy
(a Sara le va a dar un infarto)
Te quiero Migdy
(a Sara le va a dar un infarto)














