lunes, marzo 29, 2010

All you need is love

Mi hija Marianne creía que ella y sus amigas son las que más situaciones locas viven en la calle, las que más alto se ríen en público, las que disfrutan más los encuentros, las que han hecho el ridículo más veces, las que más se quieren.
Eso fue hasta la semana pasada, cuando llegaron a Montreal las mías.


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Migdy, Valeria y yo estábamos de paseo por el viejo Montreal el jueves y a mediodía entramos a una crêperie a comernos unas crêpes divinas cuando se apareció Sara. Sara vive en Atlanta y es mi otra best friend forever junto a Migdy. Ella también fue madrina de mi boda y también es madrina de Valeria. Soy la única loca que se busca dos mejores amigas rubias de ojos verdes siendo castaña, no sé cómo conseguí novio.


Casi me muero de la sorpresa. Por supuesto me puse a llorar y gritamos tan latinamente que los comensales canadienses expresaron su canadiense descontento. Al parecer les estábamos interrumpiendo la digestión (aquí entre nos, tenían razón, así que para la cena elegí un restaurant italiano escandalosísimo). Por primera vez en muchos años Valeria tuvo a sus dos madrinas juntas. Nunca me voy a olvidar de estos poquitos días, el mejor regalo de cumpleaños que alguien puede tener


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El despelucamiento es cortesía del viento que casi congela a este par. Viniendo de Atlanta y Miami, se estuvieron congelando en la "primavera" montrealense. Sólo se quitaban el abrigo para no perder el glamour en las fotos.  Como los dos terremotos ya se fueron :( esta semana me pondré al día con mis proyectos y correspondencia. Mientras tanto los quiero invitar a Kireei, donde hay un sorteo de mi tienda de fotos. Den un vistazo! bye bye.

domingo, marzo 21, 2010

Happy

comfortable ~ cómoda
Hoy es domingo en la noche. Pasado mañana, el martes, llega Migdy. Tengo mucho tiempo sin verla en persona y estoy contentísima. Las niñas también, Lau también, los gatos también, todos queremos que ya sea martes. Montreal nunca había estado tan espantosa. Esta ciudad está en su peor momento y así la va a conocer Migdy. Es como cuando si una mujer fuese a una cita a ciegas con crema en la cara, los rollos en la cabeza, la bata, las piernas sin depilar, las cejas sin sacar, el esmalte de las uñas quebrado y un palillo en los dientes. Por qué? Porque desde que se derrite la nieve hasta que asoma la primera planta hay un período funesto de suciedad, falta de color y paisaje desolado. Siempre le digo a la gente que porfavorcito no visiten Montreal en la etapa de transición invierno-primavera y aquí viene Migdy de cabeza, habrá que darle unas nalgadas cuando llegue. Yo puse flores aquí en el header de mi blog, de tan desesperada que estoy. 


Otra razón para estar feliz es que el viernes terminó mi segundo curso de fotografía con toda la revolución emotiva que eso significa dentro de mi. No puedo creer todavía que he tenido tanta suerte. Parece que me topo con gente especial y sensible el 99% del tiempo. De vez en cuando también me tropiezo con algún patético o patética o maluco o maluca, no vayan a creer que mi vida es un jardín de rosas, pero en general la gente es mejor conmigo de lo que yo soy con ella. También cerré las inscripciones para el próximo curso (16 de Abril porque ahora quiero trabajar con la mitad de las personas) y abrí uno para el 21 de Mayo. Este tiempo sin curso lo quiero usar para 983785723545 cosas que no he podido hacer y estoy super ilusionada con eso.


Este es sólo un post relámpago para decirles Hola porque tengo que limpiar la casa. No puedo evitar que Montreal esté fea para la llegada de Migdy, pero que mi casa también esté fea sería una exageración y las nalgadas me las daría ella a mi, es medio loca. 
Muchos besos people :)


PD: Si te debo correo, tenme paciencia, no he parado de correr en los últimos 7 días.

domingo, marzo 14, 2010

Deshojando margaritas

chatons
Este fin de semana nos quedamos sin gatitos.
Los 5 bebés de Opal fueron adoptados y se nos acabó la diversión.
No quiero pasar por eso otra vez. Dimos a los bebés en su momento más lindo, cuando eran aún unas miniaturas pero ya sabían correr, saltar, jugar, comer sólidos y usar la arena. Cada vez que se iba uno yo pasaba en día y la noche imaginándomelo extrañando el calor de sus hermanitos y la leche de su mamá. Luego Opal caminaba por la casa buscando el niño perdido, no! que tragedia! Más nunca! . Me parece una experiencia que hay que vivir alguna vez, pero ya. Soy demasiado blanda para estas cosas. Me consuela mucho que dos de los bebés hayan sido adoptados por amigos (K@rol tiene a Cocoa e Iván y Vanessa tienen a Víctor, el cual ahora se llama Vitto) y los podremos ver crecidos. Ahora he recuperado mi estudio, lo transformamos en gatera durante el invierno)  justo a tiempo para empezar proyectos que me tienen ilusionada.  Y hablando de proyectos (tengo que cambiar rápido de tema porque lo de los gatos me estruja el corazón) estoy super contenta con el que estamos haciendo Ana y yo.

MAPA

Ana Gerrero es una fotógrafa que ahora vive en New Mexico, Estados Unidos, y hace un par de meses me propuso hacer un trabajo en equipo. Siento que nuestro lenguaje fotográfico es compatible así que la cosa es muy divertida. Cada 15 días una de nosotras toma una foto y se la manda a la otra. La que la recibe tiene que producir una respuesta fotográfica y luego ponemos el díptico en flickr y en un blog que se llama Without words. Sin palabras

d a i s y

s e a

new project ~ ana & jackie
Me encanta la sorpresa de recibir la foto de Ana. La última vez me mandó una que me gustó muchísimo. Es la foto de su perfume Daisy. Cuando la vi yo estaba moribunda en cama, enfermísisisisisisma y tenía la creatividad en cero: "Perfumes!"  pensé y me arrastré a ver los míos. A todos les queda un dedito de líquido, horribles se ven. En vista de que su frasco tiene en la tapa una margarita (daisy en inglés) supercreativamente pensé "Margaritas!" y entre tos y tos le pedí a Lau que me trajera un ramo de la florería. 

"Estamos en invierno" - dijo cuando no consiguió nada. 
"Pero no puede ser, necesito margaritas" - lloriqueé como una recién nacida.
"No hay otra solución?" - me preguntó con cara de esposo de fotógrafa de margaritas en invierno.
"No!" - tosí yo.

Y apareció con un ramo que tenía cualquier tipo de flores, entre ellas 6 pequeñas margaritas. Las metí en un vaso, me puse el abrigo y las botas encima del pijama y tiritando salí al jardín para tener rayitos de sol. Tosí tanto que casi se me salen los ojos y los pulmones. Trabajé un rato y las fotos no me gustaban. La nieve estaba sucia, a medio derretir, el día opaco, me dolía la cabeza, el pecho, las pestañas, todo horrendo. Entonces encontré un rayito de sol y puse el vaso con las flores sobre un pequeño poste. Cuando baje la vista para hacer un par de ajustes en cámara, el florero se cayó de cabeza y las margaritas quedaron despachurradas en la nieve. Rescate las cuatro menos destruidas y entre a la casa. Vacié el frutero, lo llené de agua y las puse a flotar (ya no tenían tallo). Luego, con la luz de la cocina les hice un par de fotos pero fui al baño a sonarme la nariz (la casa me daba vueltas). Al regresar encontré a Harry bebiendo el agua del frutero y a Minuit masticando una margarita. 
Todo soldado sabe cuando ha llegado el momento de la rendición. Ese era el mío. Quise mandar al carrizo a las margaritas, la cámara, los gatos, Ana, Flickr, Lau, el florero, mis hijas y mi vida. Mi tos y yo volvimos a la cama. Dormí un ratito y dos ibuprofenos después encontré en mi cámara esta foto: 
my super fake spring
No tiene nada que ver con lo que yo quería hacer, pero Marianne y Valeria dicen que es su foto preferida  :)  Yo, por supuesto, se la mandé a Ana de lo más normal, como si la hubiera tomado sin problema alguno en menos de un minuto, sin perder el glamour ni hablar de mocos, tos, gatos y floreros rotos. Ustedes guardenme el secreto, si? Sólo lo cuento aquí para que los participantes y ex participantes de mi taller de fotografía vean que tengo días tan miserables como los de ellos.

Antes de irme les cuento algo canadiense: El colegio de Valeria hizo un concurso de decoración de gorros de invierno, a mi La Tropical estas cosas todavía me llaman la atención. Los niños decoraron sus gorros y los usaron todo el día. Me habría gustado muchísimo ver eso, pero sólo vi la oveja que hizo mi hija y aqui se las dejo. 
ovejacolegio
Un beso a todos (ya casi sin tos).

martes, marzo 09, 2010

15

party
En Canadá, la costumbre de hacer una fiesta para celebrar que tu hija cumple 15 años no existe. Aquí en todo caso se celebran los 16, los llamados Sweet Sixteen, y ni siquiera los celebran tanto. Los canadienses son sumamente comedidos, prácticos y simplones para estas cosas. Algunas amigas mías dirían más bien que son tacaños, yo creo que es algo cultural. Ellos no ven la necesidad de lanzar la casa por la ventana en estas ocasiones y por lo general aquí los cumpleaños de los hijos se celebran con una fiesta sencillísima que tiene por comida el archi aburrido trio de pizza, crudités y torta.  Para ser totalmente sincera, yo no le veo el sentido tampoco a hacer una fiesta saudita y rococó para una niña de 15 años. Qué tienen de especial los 15? Qué es lo que se celebra? Entiendo que es una tradición latina y que hay que mantener esas cosas para no perder el cable a Tierra, pero la super fiesta tipo boda, con vestido de princesa, orquesta, cuadrilla y demás, es totalmente Anti-Yo. En mis 15 años tuve pantalones rojos, blusa de rayitas, mi mamá sirvió lasaña y vinieron mis mejores amigos a bailar. En las fotos estoy sudando de dar brincos. Por todo lo anteriormente expuesto y porque vivo ahora aquí en el Polo Norte, yo pensaba que me había salvado de hacerle una fiesta de quince a Marianne.

Pero fui emboscada.

Primero el colegio. En clase de español no se les ocurrió otra cosa más que hablar de los Quince Años y todas las amigas de Marianne empezaron a preguntarle - por supuesto - when is your party? c'est quand ta fête?. Por ahí arrancó la cosa. Después, Disney Channel me echó encima una pala de culpabilidad cuando mostró las fiestas de quince años al mundo angloparlante en una de sus series megapopulares entre los teens. Marianne arrancó como un radio a hablar de la fiesta por un período de un año. Cuando su abuela vino a visitarnos le compró  un precioso vestido azul de coctel "para sus 15 años" el cual mi hija le ha enseñó a todo ser viviente que ha entrado en mi casa. Los nervios se me estaban ya poniendo de punta. Ella quería 40 invitados en pleno invierno más la familia, "porque es una fiesta latina, mamá". La Familia es un conjunto conformado por unos pocos consanguíneos y bastantes postizos, todos queridos por igual. Lo del invierno tiene mucho que ver porque no se pueden usar el deck (terraza de madera), el patio o el jardín. Y además, la ropa! Eso significa buscar puesto dentro de mi casa para:

40 adolescentes
40 abrigos.
80 botas (la gente trae sus zapatos de fiesta en una bolsita)
80 guantes
40 bufandas
20 carteras
Mencioné 40 adolescentes?
Más la familia.

Hablamos de mejor hacerlo en el centro cultural, que es bello y alquila salones, así no me destruyen la casa... el asunto iba tomando proporciones interplanetarias para mi. Tenía ansiedad, sudores fríos y taquicardia. Hasta que un día me senté a hablar con Marianne, quien por suerte es la persona más flexible y complaciente del mundo. Ella también quería bajar la escala de la cosa. Convenimos en hacer una fiesta linda en casa que pero nada palaciega. Chinatown me salvo la vida, transformé el espacio con una docena de lámparas de papel que daban una luz espectacular. Mis mejores amigas de Montreal, sabiendo que estoy tan ocupada, buscaron tiempo para ayudarme y lo hicieron con una ilusión y un amor que nunca se me va a olvidar. Preparamos un montón de comida e hicimos una mesa soñada. Beatriz y Mayra, por ejemplo, hicieron esto:
15 años1
Marianne bajó la escaleras muerta de risa frente a todos, bailó el vals con su papá, su primo y tíos verdaderos y postizos y allí terminó la tradición. Lo demás fue las 4 horas más divertidas que he visto en los años que llevo en Canadá. Los amigos de Marianne vinieron hermosos, se tomaron en serio eso de que era una fiesta especial, bailaron (incluido el vals), cantaron y comieron como LOCOS, disfrutaron muchísimo y por una semana le dejaron a Marianne mensajes en Facebook diciendo que había sido The Best Party EVER! Dos amiguitas venezolanas fueron las encargadas de la música y pusieron a la gente a saltar. Dicen que los canadienses no saben divertirse pero creo que eso no aplica a Montreal. Si ustedes hubiesen visto a esta panda de frenéticos me darían la razón. Marianne estuvo súper feliz, sus amigos tuvieron una "experiencia cultural" y yo sobrevivi. 

Ahora falta Valeria  :S

Por cierto! Me olvidé de contarles que 7 días antes de esta fiesta, celebramos los 12 años de Valeria en una pista de patinaje sobre hielo con sus mejores amigas, pizza, crudités y torta. Eso si es una fiesta de invierno, fue lo máximo.
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aquí no están todas las chicas pero me encanta esta foto ♥