jueves, septiembre 29, 2011

Razones

Creo que desde que tengo el blog nunca he hablado de las razones que tuvimos para dejar nuestra vida anterior. Porque… a quién le gusta hacerle mala publicidad a su país de origen? Eso duele profundo en el corazón, no? Además, luego entra la política al blog y tendría que lavarlo con cepillo y ponerle las vacunas contra la rabia. En resumen, que no voy a hablar de las razones por las que cambiamos nuestra súper cómoda vida en Caracas por ser unos ceros a la izquierda en Canadá. Con frecuencia abrumadora viví allá situaciones insólitas, surrealistas y sobrecogedoras en las que me decía “Jackie, esto es el fin del mundo”. Y por las noches antes de dormir, cerraba los ojos y tenía fantasías de mamá en las que vivía en una ciudad segura donde había hermosas actividades de calle para Marianne y Valeria. Hoy, seis años después, en ciertos momentos aún me sorprendo a mí misma pensando: “Esta es la razón. Por esto estoy aquí”. Por ejemplo, el día del mercado del siglo XVII que organiza en el viejo puerto el museo de arqueología.


Somos una familia aficionada a la historia, pero si no lo fuéramos, esta fiesta de dos calles y una plaza igual nos parecería linda, los panes, quesos y salchichas artesanales nos sabrían riquísimos y las canciones de taberna nos sonarían divertidas. El escenario no puede ser más perfecto ni la gente más alegre. La aristocracia, los soldados, los indios, los agricultores, los músicos, los piratas son tan simpáticos que dan ganas de amapucharlos y la experiencia es cultural, después de todo está organizada por un museo arqueológico con toda la información certera en display. No es un carnaval, es un mini-viaje en el tiempo.



Me gusta mucho la atmósfera que se respira en Montreal cuando hay eventos así. 
Me gusta ver a Marianne y Valeria transplantadas a este escenario.
Y me gusta reafirmar mis razones.


las doncellas transplantadas y las tapitas que nos comimos fuera del mercado, en el viejo puerto.


domingo, septiembre 25, 2011

Road Trip (3): la isla del príncipe


A Prince Edward Island,  la provincia más pequeña y adorable de Canadá, llegamos por este puente, Confederation Bridge, en un día espectacular, tan pastel y luminoso que me hacía ir como un golden retriever con la cabeza colgando fuera del carro. Nuestra primera parada fue la impecable, simpática y acogedora ciudad de Charlottetown.


La razón por la que el mundo conoce Prince Edward Island es porque esta isla sirve de escenario para el libro Anne Of Green Glables. Pueden creer que hay un vuelo directo desde Japon hasta aquí para los super fanáticos del libro? Anne viene siendo la Harry Potter de Canadá... creo que hasta tenía 11 años al comienzo de la historia y también era huérfana. Unas semanas antes del viaje le traje a Marianne el libro de la biblioteca. Al principio de la lectura no le gustó mucho, luego lloró como un cocodrilo y al final en la isla iba reconociendo los sitios emocionada como la más perfecta super fan japonesa.

En Charlottetown hay sólo 32 mil habitantes. Le pusieron ese nombre por la reina Charlotte, esposa de George III. Su calle más animada se llama - no faltaba más - Queen Street y allí encontramos una tienda asombrosa de libros usados, pasamos como mil años revisándola al milímetro, a Marianne hubo que sacarla con forceps. También está Cows, una heladería que es orgullo de la isla y que hace sus delicias sólo con productos locales, además de vender una infinidad de cosas con dibujos de sus vacas. Yo lo quería todo, pero compré 1 diminuto imán para la nevera, que era lo único que cabía en el carro a estas alturas. A Valeria hubo que sacarla de allí bajo anestesia general. Aunque mis fotos se vean muy tranquilas, como si en Charlottetown no hubiera nadie, en realidad la ciudad estaba poblada de turistas pues era plena temporada de vacaciones. Además, en el puerto había atracado un crucero más grande que un pueblo. Tiendas, galerías y restaurantes tenían mucha actividad, pero - al igual que en todas las ciudades costeras de este lado de Canadá - dificilmente se ven aglomeraciones o hay que esperar por una mesa. Es el equilibrio ideal de gente: suficiente para que no parezca un sitio fantasma y no tanta como para que te den ganas repartir empujones. El poster de la perfección.
Por cautivante que fuera este lugar, no rodamos desde tan lejos para estar en la ciudad, así que la usamos solo de campamento base. Es decir, nuestro hotel quedaba aquí porque yo de acampante no tengo nada, soy lo mas anti-camp que ha pasado por La Tierra y a juzgar por los gritos despavoridos cuando ven una hormiga, mis hijas salieron tan "todoterreno" como yo. El resto del tiempo lo dedicamos a conocer las aldeas, playas y caminos de la isla. Si dejo la lentitud extrema y me pongo las pilas, probablemente antes de que todos nos pongamos viejitos les traiga las más bellas fotos de mi road trip. Nos queda lo mejor del recorrido.
Esta foto la hizo Valeria 
La semana pasada, cuando pedí recetas de melocotones, me dieron un montón y en un par de horas tenía listo un clafoutis para chuparse los dedos. Nos gustó tanto que hicimos otro al día siguiente. Y después hay quien habla mal de internet! No se perdió ni un solo melocotón de Lau, muchas gracias! Hemos guardado las demás recetas y enlaces para ir probando. Hoy voy a estar en Pimienta Rosa reseñando mi libro de cocina favorito de este momento, no se lo pierdan, ok? Es un libro lindo


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Road trip Parte 1
Road trip Parte 2

jueves, septiembre 22, 2011

la cesta de melocotones

blog
Lau está en Wisconsin por trabajo. 
Antes de irse dejó sobre la mesa una cesta de melocotones redonditos y suaves. 
"No los dejen dañarse. Cómanselos". 
La cosa es que realmente no nos apetecen.
Tenemos lo contrario a un antojo de embarazo.
El primer día - sumamente obediente - hice un batido de melocotón y mango (estaba muy rico). 
El segundo día comimos melocotones con un topping de yogurt griego, miel y almendras (fabuloso). 
Ya nos aburrimos de los melocotones. 
Lau viene el sábado y no quiero que consiga droxophilas sobrevolando el frutero. Alguien me ayuda? 
Necesitamos una receta para hacer alguna especie de postre, pastel, crumble, pie o torta de melocotón y acabar con estos especímenes de un golpe. Si tienes recetas o links, apiádate y déjamelas en los comentarios.
Y gracias :)
 

martes, septiembre 20, 2011

Un cariñito




Hoy tuve la impresión de que este sitio está falto de amor por Montreal. Que desde hace tiempo no le hago aquí una oda apasionada de las que le hacía antes compulsivamente, cuando algunos se burlaban de mi blog y lo llamaban Folleto Turístico insinuando que yo tomaba Prozac o decía mentiras porque ninguna vida era tan Barbie. Extraño a mi folleto. Fue una época feliz de Casi en serio. Me forzaba a salir constantemente para hacer fotos y luego venir a publicarlas diciendo entusiasmada lo bonito que era todo. En aquellos tiempos mis lectores se clasificaban en: 


Tipo A: otros inmigrantes en busca de construir una comunidad para compartir experiencias y
Tipo B:  potenciales habitantes de Montreal o de Canadá.


Ahora no sé bien quiénes son, no estoy segura. Aficionados a la fotografía, quizás? Escribo las mismas pequeñas tonterías personales de siempre para que esto siga cumpliendo su propósito original: el de ser mi juguete y mi principal ventana creativa. Es mi sitio preferido  
Saben? Las imágenes de mas de tres años de posts desaparecieron  y en su lugar hay espacios negros... Lo digo sin llorar, aullar o gritar. Lo digo con la serenidad de quien ya estuvo petrificada mirando la pantalla preguntándose "por qué a mi".  Blogger: dónde están mis fotos? Entiendes ahora por qué te voy a dar una soberana patada en el pompis y me voy a ir a Wordpress? Estás invivible.....(suspiro, puchero, etc)....  Pero retomemos la idea original de hoy: Una pequeña alabanza a Montreal. Para empezar, este era el color del domingo:

I

Este fin de semana en el viejo puerto la gente estaba exprimiendo las últimas gotas de verano.  Seis veleros grandes visitaron la ciudad y había una especie de festival en torno a eso con piratas, juegos, música y kioskos.  El cielo y el agua del río Saint Laurent estaban tan azules que parecían sombras de ojos. El aire de Septiembre estaba fresquito y el sol brillante. Estos son los días en que tradicionalmente protesto por estar viviendo a 30 minutos de downtown  y le digo a Lau "es que la ciudad tiene tanto que ofrecer y nosotros allá aislados nos lo perdemos". Tengo que explicar que nadie me puso una pistola en la cabeza para vivir lejos del centro. La que quiso comprar a toda costa una casa en West Island fui yo. Cada verano me propongo ir a todo y hacer de todo, pero la verdad es que me pongo el 10% de las pilas . Este verano pise el centro de la ciudad exactamente seis veces. No es una especie de crimen? Por favor, miren donde vivo! Montreal es adorable cuando la gente se da cuenta de que viene el frío y que hay que lanzarse a las calles ahora o nunca. Hay tanta energía afuera, tantas sonrisas, tantas sandalias, bicicletas y helados de último minuto que parecemos el inmenso casting de una película optimista.


Este fin de semana, además, yo estuve super contenta debido a los photo walks. Recuerdan que este día lancé la propuesta? Bueno, aquí en Montreal, en Palma de Mallorca, en Valencia, en Barcelona, en Miami y en Santiago de Compostela hubo ya caminatas fotográficas! Qué rápido! Voy a escribir un post sobre esto, pero no quería dejar pasar más días sin darles las gracias a los que participaron en esos primeros photo walks. Me sentí... no sé cómo explicarlo...  creo que la palabra más honesta es orgullosa de mi misma por haber podido motivarlos a salir, encontrarse y hacer fotos. Es un sentimiento dulce y por ello les estoy muy agradecida. Voy a seguir mostrando los mosaicos en Google+ (que ahora está libre y se puede llegar sin invitación). Si quieren seguirme allí, los espero y también en Facebook. A los fotocaminantes les recuerdo que pueden poner sus fotos de ese día aquí.

Es posible que vuelva por aquí esta semana porque se me acumulan las ideas, las palabras y las fotos y en mi religión es pecado no dejarlas salir. Sea cual sea la razón por la que me lees: gracias (hay otra Oda a Montreal en camino)

viernes, septiembre 02, 2011

Se nota que me gusta G+?

Helloooooo? Hay alguien?
Puedo escuchar el eco del blog en viernes por la noche. Puedo imaginarlos a todos muy sexys en una discoteca,  flirteando con un trago en la mano, bellos y perfumados, mientras yo, estrenando la nueva interfaz de Blogger,  escribo una explicación sobre Google+ que nadie me ha pedido, en pijama y con un gato gordo roncando a mi lado. Pero está bien. No importa lo solita que estoy en internet en este momento, yo dejo este post publicado y otro día lo leen. Sigan bailando.

Desde que hablé bien de G+ varias personas me han preguntado en qué es distinto a Facebook.
Me gusta Facebook para estar en contacto con amigos y familia, sobre todo estando tirada por aquí tan lejos de todos. Y me gusta que en Twitter puedo seguir gente y ser seguida sin necesidad de solicitudes. Bueno, G+ es una mezcla de ambas cosas y además tiene mejores álbumes fotográficos que Facebook y Flickr juntos. Entré sin ganas y encontré una comunidad deslumbrante de fotógrafos profesionales que me hizo querer quedarme. Quizás lo primero que me enganchó fue el look limpio y bonito (Facebook ha sido y sigue siendo más feo que el hambre). Pero una cosa que con toda seguridad me atrapó es el asunto de los círculos. Puedes organizar a la gente que quieres seguir en circulitos y ponerles nombres. Solo tú los ves, así que puedes con confianza tener un círculo de "hombres guapos de la oficina" o "amigas de mi novia que no soporto". Conozco a alguien que tiene un círculo llamado "gente que cree que soy su amiga" jajajaja! que horror! En fin, eso, que tus círculos no los ve la gente y son la cosa más cool de G+. Yo, que soy ordenada por naturaleza y necesito tener cada cosa en su sitio, encontré la horma de mi zapato.



Esta de abajo es mi página personal, la que solo veo yo. Las cosas que más me gustan son cuatro: 1. Haciendo un solo click puedo escoger de qué círculo quiero ver las actualizaciones en ese momento. De los fotógrafos de quienes soy fan? De la gente con la que trabajo? De mis alumnos? De los bloggers? 2. Tengo allí mi chat de Gmail (habrá todavía gente que no use Gmail?) lo cual es conveniente  3. Abajo a la derecha está el sitio donde puedes organizar reuniones virtuales en video. A estas reuniones, hangouts o quedadas puedes invitar al círculo que quieras. 4. A la izquierda esté Intereses o sparks en inglés. Haciendo click allí puedo hacer una búsqueda de temas que me interesan, como....  fotografía! :)



En G+ no tengo que ponerme nerviosa ni tener remordimientos de conciencia por no aceptar solicitudes de gente que no conozco. Me sigue quien quiere y cuando voy a publicar algo, yo escojo quiénes pueden verlo. Hacerlo no es un rompecabezas, un laberinto o un sincero infierno como en Facebook. Es más fácil que asustar a un niño. Aquí abajo pueden ver que tengo preparado para publicar un mosaico de fotos con tres líneas. La flecha turquesa indica el sitio donde yo escojo los círculos que serán capaces de ver mi post. O puedo seleccionar que sea público.
 

Y luego voy a mi perfil para revisar cómo ve la gente mi publicación. Esta es mi página pública de G+
 

También tiene una página de información sobre mi, más clara y mejor organizada que la de mi perfil personal de Facebook. Además, esta es pública y puedo decir muy poco o puedo contar mi vida entera allí si me apetece. Tiene todos mis enlaces (tienda, twitter, pinterest, cursos, portafolio, flickr) y eso es conveniente.
 

Los álbumes son preciosos, puedes tener hasta mil fotos en ellos (1000!) y la cantidad de álbumes que puedes tener es infinita así como es infinito el scroll down para verlos (lo que puedes rodar hacia abajo). Las fotos lucen mucho mejor y las vistas en miniatura son cómodas. Las imágenes pueden tener los datos Exif si lo deseas y puedes verlas sobre fondo negro en una caja de luz de las mejores. Aquí hay una lista y aquí otra de álbumes exitosos en G+. No son pocos los que vaticinan que, con el tiempo, Google+ irá agregando elementos hasta desplazar completamente a mi pobre Flickr (que parece haberse quedado dormido hace 5 años). La comunidad fotográfica anglo de G+  es super participativa y enriquecedora. Esta es una lista de fotógrafos que quizás quieran conocer. En esta aplicación sirve para encontrar a tus contactos de Twitter que están en G+.

Por ahora, para usar Google+ se necesita invitación. Aquí les dejo mis 150. Tomen una si están interesados. En el área de comentarios de este post, Sergi Meseguer también dejo 150 más (gracias Sergi!). Les recomiendo seguirlo, por cierto. ACTUALIZACION:  se agotaron mis invitaciones pero Lau me dio las suyas, así que aquí hay 150 más.

Ahora, juro que Google+ no me ha pagado, que este amor surgió espontáneamente en mi corazón. Los dejo con sus cenas, cocteles, flirts, cine y discotecas y me mudo con mi gato al sofá, que son las 11 de la noche y me está esperando la criatura.